El Jamón Ibérico es una de las joyas de nuestra gastronomía, pero para sacarle todo el partido, es importante que aprendas a cortarlo.

Solo así disfrutarás de este producto en su máximo esplendor.


Antes de comenzar a cortar lonchas debes retirar la piel y la grasa exterior con el cuchillo.


La temperatura óptima para cortar un jamón es entre 18º y 24º.


El corte se debe realizar con pulso firme y en la misma dirección.


Conforme avanza el corte, se retira la piel y la grasa exterior de los bordes.


Las lonchas deberán ser finas y no demasiado largas. Unos 6 o 7 centímetros es una medida perfecta.


Al llegar al hueso de la cadera, se hará un corte alrededor del hueso para que las lonchas salgan limpias.


Después, damos la vuelta al jamón, quitándole la corteza y cortando la contramaza al igual que la parte principal.


Siguiendo estos pasos, aprovecharás el 100% de la pieza convirtiendo cada plato de Jamón Ibérico en toda una celebración.